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Permeable


La arquitectura no debería ser un muro grueso y rígido sino una epidermis flexible y suave, como nuestra piel, que nos permitiera intercambiar información con el mundo exterior.
Toyo Ito

Una vivienda permeable permite variar la relación entre su espacio interior y el entorno exterior, alterando la envolvente que media entre ambos, o modificando la situación relativa de lo construido respecto al exterior circundante.

La permeabilidad, junto a la versatilidad, el atributo anterior, y la indeterminación, son tres cualidades fundamentales en la arquitectura japonesa. Las casas tradicionales de este país, siempre construidas en madera, están rodeadas de unas amplias galerías cuyas fachadas constan de dos capas. La interior está formada por unos paneles correderos traslúcidos, shoji, que pueden llegar a retirarse del todo, mientras que la exterior la forman unas contraventanas de madera que durante el día se recogen, pero que al caer la noche se colocan de nuevo, cerrando completamente la construcción.  Los espacios interiores de estas viviendas carecen de un uso asignado, son indeterminados, y pueden dividirse en zonas independientes mediante unos paneles móviles correderos. El mobiliario, que está normalmente guardado, sólo es desplegado para poder realizar el uso demandado, retirándose después, al finalizar su función. De este modo, la estancia, inactiva hasta entonces, se cualifica para ser usada, siendo los muebles, móviles, los que generan el uso de los espacios.

El arquitecto japonés Shigeru Ban ha llevado la versatilidad, permeabilidad e indeterminación tradicionales de su país a la arquitectura moderna. En su vivienda Nine square grid house (1997), el usuario puede hacer desaparecer dos de sus cuatro fachadas, convirtiendo su casa en un pabellón abierto al exterior, sin uso definido salvo en el baño. Pero, además de indeterminada y permeable, esta vivienda también es versátil, porque las dos bandas de almacenamiento laterales que esconden las fachadas, alojan también unos paneles deslizantes que van de suelo a techo. Al desplegarlos, este espacio versátil puede compartimentarse de muchas formas diferentes.

1997 Shigeru Ban: Nine square grid house, Kanagawa, Japón

Shigeru Ban ha firmado numerosos ejemplos de viviendas permeables, entre las que vamos a destacar dos: la Curtain Wall House (1996), en Tokio, y el edificio de apartamentos Metal Shutter Houses (2010), en Nueva York. Ambas disponen en fachada de una doble capa, transparente-opaca, como las viviendas tradicionales. La capa exterior de la Curtain Wall House está formada por una cortina que puede llegar a cerrar completamente la casa, protegiéndola del sol, el viento o las vistas. La capa interior es una carpintería de vidrio que puede retirarse por completo, desapareciendo toda frontera entre interior y exterior. En las Metal Shutter Houses la capa exterior está formada por una persiana metálica perforada, que funciona como filtro de privacidad y luz. La capa interior es una carpintería que puede elevarse por completo, como los cierres de las puertas de garaje. Cuando ambas capas están retiradas, desaparece toda separación entre interior y exterior.

1996 Shigeru Ban: Curtain Wall House, Tokio

2010 Shigeru Ban: Metal Shutter Houses, West Chelsea, Nueva York

Esta necesidad de abrir completamente las casas obedece a un clima muy diferente al nuestro, por eso nos resulta extraña. En Japón, durante una parte del año, existe una alta temperatura y humedad, por lo que, si no se quiere recurrir al aire acondicionado, es necesario contar con una buena ventilación cruzada que refresque el hogar.

La Cloister house (2007) de Tezuka Architects, es otro gran ejemplo japonés de permeabilidad. Se denomina así porque la vivienda se desarrolla alrededor de un patio cuyas cuatro paredes pueden ser retiradas del todo. Pero, además, la fachada a la calle también se puede hacer desaparecer por completo.

Esta casa es otro gran ejemplo de versatilidad porque sus espacios interiores se pueden abrir o cerrar a conveniencia. El proyecto plantea una situación inicial en la que tan solo existe un único dormitorio para padres e hijos, junto a la fachada a la calle. Durante el día, al recoger los tatamis donde duermen los niños y deslizar los paneles que separan este dormitorio del resto de la vivienda, surge un amplio espacio abierto, en forma de L. Este espacio único permanece vacío y ordenado debido a que todos los muros medianeros de la casa funcionan como almacenamiento. Cuando los hijos crezcan está prevista la colocación de una separación intermedia en el dormitorio.

2007 Tezuka Architects: Cloister house. Ohno, Tokio

La permeabilidad también se puede lograr mediante el uso de mecanismos más tecnológicos, como en estavivienda en Suffolk (2010), Reino Unido, proyectada por dRMM y conocida como Casa deslizante. Fue construida en una zona en donde la normativa obligaba a utilizar una cubierta a dos aguas. La cubierta se hizo así, pero móvil, y la construcción incorporó un caparazón exterior independiente, formado por esta cubierta y los dos muros laterales que la sustentan, todos fuertemente aislados. Mide 16 metros, pesa 20 toneladas y se desplaza sobre raíles impulsado por 4 motores integrados en sus muros, que funcionan con unas placas fotovoltaicas situadas en la cubierta. Necesita 6 minutos para desplazarse de extremo a extremo, pudiendo detenerse en cualquiera de los puntos intermedios.

Siguiendo con los mecanismos de permeabilidad, otra posibilidad de regular la relación interior-exterior consiste en modificar la situación de lo construido respecto al ambiente circundante como hacen, por ejemplo, las casas móviles al cambiar de ubicación. Algo parecido, pero de menor grado, sucede cuando toda una construcción gira sobre sí misma, como en los tres ejemplos que vamos a mostrar a continuación.

El escritor George Bernard Shaw se construyó en el jardín de su casa, escondida entre el follaje, una cabaña donde se retiraba a escribir. Estaba construida sobre una base giratoria que permitía que toda ella girara siguiendo la luz del sol. Cuando el escritor estaba concentrado en su cabaña, a las visitas se les decía que estaba “de visita en Londres”.

1930-50 George Bernard Shaw: cabaña giratoria en Hertfordshire, al norte de Londres, Shaw´s corner

El segundo son unas viviendas prefabricadas, denominadas Domespace, cuyo primer prototipo fue ideado en 1988 por el francés Patrick Marsilli, para su propia familia. Hoy, 25 años después, hay más de 250 unidades de Domespace en todo el mundo. Esta vivienda circular gira alrededor de su eje central permitiendo, entre otras cosas, aprovechar al máximo la aportación de energía solar. Para ello tan sólo es necesario programar una rotación automática, bien para lograr que el sol entre por sus ventanas y caliente la casa, o bien para evitar que lo haga. También es posible girar la construcción de forma manual para, por ejemplo, buscar protección frente al viento, huir de ruidos molestos o elegir las vistas de acuerdo con las estaciones, el clima o el estado de ánimo. Su estructura es de madera certificada, su aislamiento es de corcho y puede incorporar paneles solares.

1988 Patrick Marsilli: Domespace

El tercer ejemplo de casa giratoria es la Vivienda heliotropo (1994), la casa-estudio del arquitecto alemánRolf Disch, en Friburgo. El objetivo de este proyecto era conseguir el máximo aprovechamiento energético. Para lograrlo, la mitad de la fachada está formada por amplios ventanales, con triple acristalamiento, mientras que la otra mitad incorpora unos paneles opacos de gran aislamiento. Toda la construcción rota alrededor del mástil central, que alberga una escalera de caracol y distribuye las instalaciones. El ritmo normal de giro es de 15º cada hora, acompañando al sol para maximizar la eficiencia energética y lograr una iluminación óptima. Los paneles fotovoltaicos de la cubierta rotan junto a la casa, generando más energía que la que la vivienda necesita.

1994 Rolf Disch: Vivienda heliotropo, Friburgo, Alemania